Predicar es Recordar: To Preach is to Remind
So I plan to preach at a future venue, but I’ve been asked
to do so in Spanish. I can speak Spanish conversationally (or so I think), but
preaching in Spanish is another thing. For those who care or are curious, here’s
an excerpt of my Spanish sermon manuscript. By the way, I’ve written for
speaking so the following is not written for readers.
Como este es un mensaje tópico no tengo una escritura principal. Voy a
hacer referencia a varias escrituras, pero me gustaría empezar con 2 Pedro
1:12-15. Quiero empezar con este pasaje porque nos muestra sobre un carácter de
la predicación y el pasaje nos enseña acerca de la actitud que debemos tener
acerca de la predicación. Por lo tanto, hacemos bien en tomar nota de lo que el
pasaje nos enseña. Vamos a leerlo.
“12 Por esto, yo no dejaré
de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis y estéis
confirmados en la verdad presente. 13 Tengo por justo, en tanto que estoy
en este cuerpo, el despertaros con amonestación, 14 sabiendo que en breve
debo abandonar el cuerpo, como nuestro Señor Jesucristo me ha declarado.
15 También yo procuraré con diligencia que, después de mi partida,
vosotros podáis en todo momento tener memoria de estas cosas” (2 Pedro 1:12-15).
Quiero llamar su atención sobre este pasaje. En particular, quiero
llamar su atención sobre dos cosas acerca de la audiencia original de Pedro. Notemos
lo que Pedro afirma acerca de su audiencia. En primer lugar, Pedro reconoce 1) que ellos ya saben tocante lo que Pedro les escribe; conocen la verdad, conocen
la palabra de Dios. No son incrédulos. En segundo lugar, Pedro reconoce
que están “confirmados en la verdad,” es decir, están establecidos en lo que
Pedro les escribe. Pero si Pedro sabe que su audiencia saben estas cosas y están
establecidos en ellas, entonces ¿por qué recordar de nuevo? ¿Cuál es su
propósito? Veamos el texto. El propósito es evidente. Pedro entiende nuestra
naturaleza humana, que somos débiles. Él sabe que somos propensos a olvidos. La
Biblia enseña que el no recordar a Dios es la raíz de todo pecado. Por lo
tanto, cuando Pedro piensa sobre su rol en alimentar las ovejas, él lo ve como
recordatorio; “También yo procuraré con diligencia que, después de mi partida,
vosotros podáis en todo momento tener memoria de estas cosas” (v. 15).
Muchos de ustedes ya entienden este concepto. Muchos de ustedes son
ancianos, maduros en la fe. Sus abuelos tal vez incluso sus padres ya han
fallecido, pero recuerdan todavía muchos de los consejos y lo han compartido
con sus hijos o con otros diciendo: "Recuerdo que mi madre me decía"
o "Recuerdo que mi abuelo siempre me decía". Hermanos, la Biblia
tiene mucho mas que decir sobre el olvido. La Biblia nos advierte: Nunca
olvidar porque el olvido precede al pecado. Así que esta es una de las cosas que caracteriza la predicación, no el
único carácter, pero sin duda es uno de ellos. A través de la predicación,
estamos diciendo las mismas cosas una y otra vez, pero lo decimos en diferentes
maneras.
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